Muros cortina y fachadas de vidrio
Edificios de oficinas y hoteles con cerramiento acristalado continuo. Se limpia por paños completos y en sentido descendente para no ensuciar lo ya tratado.
Cristales, muros cortina y barandillas de vidrio limpios en edificios de cualquier altura, sin góndola ni plataforma elevadora. Accedemos por cuerdas desde la cubierta, sin ocupar la acera ni interrumpir la actividad del edificio.
A partir de la tercera o cuarta planta, limpiar el vidrio por fuera deja de ser un trabajo de mantenimiento y pasa a ser un trabajo en altura regulado por el RD 2177/2004. Las tres soluciones posibles son la góndola permanente, la plataforma elevadora y el acceso por cuerdas. Las dos primeras exigen instalación o alquiler, espacio en la vía pública y, en el caso de la plataforma, licencia municipal de ocupación.
El acceso por cuerdas resuelve el mismo trabajo bajando desde los anclajes de cubierta. No hay maquinaria en la calle, no hay tasa municipal y la intervención empieza el día acordado sin depender de la disponibilidad de una plataforma. En un edificio de oficinas o en un hotel abierto esa diferencia se nota tanto en el coste como en las molestias.
Si además de los cristales la fachada necesita un repaso, conviene plantear las dos cosas a la vez: ya estamos colgados de la misma cuerda. Consulta la limpieza de fachadas en Palma para valorarlo en el mismo presupuesto.

Edificios de oficinas y hoteles con cerramiento acristalado continuo. Se limpia por paños completos y en sentido descendente para no ensuciar lo ya tratado.
La cara exterior de ventanas y puertas de terraza a la que el vecino no llega. Habitual en bloques de apartamentos de S'Arenal, Palmanova y el Paseo Marítimo.
Los vidrios de balcón acumulan salitre y restos de riego por las dos caras. Se limpian junto con el perfil de anclaje, que es donde se concentra la suciedad.
Cubiertas con iluminación cenital en naves, patios interiores y zonas comunes. Se accede sin pisar el vidrio, suspendidos desde los anclajes perimetrales.
El vidrio de entradas de hotel y portales, expuesto a cal de riego y a deposición de aves, con acceso complicado desde el suelo.
Marcos de aluminio, gomas y raíles: si no se limpian, la primera lluvia arrastra la suciedad otra vez sobre el cristal recién tratado.
En un edificio de interior, la suciedad del cristal es polvo y contaminación: sale con agua desmineralizada y un buen mojador. En Mallorca, y sobre todo en primera línea, el problema es otro: salitre y cal. El aerosol marino deposita sales que cristalizan al secarse, y el riego por aspersión de jardines deja gotas de agua dura que evaporan dejando un velo mineral pegado al vidrio.
Ese velo no sale con detergente. Requiere un producto ácido específico para vidrio, tiempo de contacto controlado y una neutralización posterior, porque si el ácido queda en las gomas o en el aluminio anodizado los daña. Por eso una limpieza de cristales en la bahía de Palma no es la misma faena que en un edificio de oficinas del interior, ni cuesta lo mismo.
Cuando la cal permanece años sobre el vidrio, termina atacando la superficie y dejando una opacidad que ya no es suciedad: es el vidrio grabado. En ese punto ninguna limpieza lo recupera y la única solución es sustituir la hoja. Es la razón por la que un contrato de mantenimiento periódico acaba saliendo más barato que limpiar «cuando ya se ve mal».
La horquilla habitual va de 8 a 22 €/m² de superficie acristalada. Lo que mueve el precio dentro de esa franja:
Puedes ver el resto de servicios en la página de precios de trabajos verticales en Palma. La visita de valoración es gratuita y el presupuesto se cierra antes de empezar.
El precio oscila entre 8 y 22 €/m² de superficie acristalada según la altura del edificio, el tipo de acceso, el grado de suciedad y la frecuencia del contrato. Un mantenimiento periódico sale bastante más barato por metro que una limpieza puntual tras años sin intervenir, porque la cal y los restos orgánicos no llegan a incrustarse. La visita de valoración y el presupuesto son gratuitos.
No. Accedemos al vidrio suspendidos con doble cuerda desde los anclajes de cubierta, lo que evita alquilar una plataforma elevadora, ocupar la acera y solicitar licencia municipal. En edificios que ya disponen de góndola podemos usarla si el cliente lo prefiere, pero rara vez compensa el sobrecoste.
En la mayoría de los casos sí. La cal procedente del riego por aspersión o del agua de mar deja un velo mineral adherido que no sale con detergente. Se trata con un ácido específico para vidrio y se neutraliza después. Si la cal lleva años y ha llegado a grabar el vidrio, el daño es irreversible: en ese caso lo decimos antes de presupuestar, no después.
En primera línea de costa, cada 2 o 3 meses: el salitre se deposita constantemente. En zona urbana interior de Palma, cada 4 o 6 meses suele ser suficiente. En hoteles, lo habitual es una limpieza general antes de la apertura de temporada y repasos mensuales de las plantas bajas y zonas comunes.
Sí. En la misma intervención repasamos marcos de aluminio, guías, gomas y barandillas de vidrio de terrazas y balcones. Es donde se acumula la suciedad que después vuelve a ensuciar el cristal, así que limpiarlo por separado no tiene mucho sentido.
Es el escenario más habitual. Planificamos por fachadas y por plantas, y ajustamos la franja horaria al uso del edificio: primera hora de la mañana en oficinas, y fuera de temporada alta o por bloques en hoteles, para no afectar a las habitaciones ocupadas.
Hidrolimpieza, antigraffiti y tratamiento de algas y biofilm en el paramento, sin andamios.
Desatasco y limpieza del sistema de evacuación para evitar desbordamientos sobre la fachada.
Si el edificio no tiene anclajes certificados en cubierta, instalarlos abarata todo mantenimiento futuro.
Dinos qué edificio es, cuántas plantas tiene y cuándo se limpiaron los cristales por última vez. Te enviamos precio cerrado por m² y calendario.